05.Dec.2019

La arqueología intermareal estudia los restos que están en la parte que la marea cubre y destapa a lo largo del día

En este mundo que vivimos con tantas amenazas naturales y tantas alteraciones humanas al paisaje, la arqueología juega un papel importante para entender el desarrollo de las diversas sociedades, culturas y civilizaciones que han existido.

La arqueología, lejos de ser (que también lo es), una ciencia para saber más sobre el pasado de tal o cual lugar en tal o cual tiempo, es una herramienta que nos enseña nuestro lugar en el mundo y hacia dónde vamos como sociedad; conociendo cómo esas sociedades pasadas nacieron, crecieron, evolucionaron y, muchas, desaparecieron, podemos conocer y entender los riesgos y amenazas que tuvieron en el pasado y reconocer si tales existen en nuestros días.

Si entendemos esto así, podremos ver las posibilidades que el estudio de la arqueología intermareal puede ofrecernos. No es solo conocer por qué tal o cual resto (cargadero, pecio, molino de marea, embarcadero, resto portuario, rampa de acceso a la lámina de agua, escalera con igual fin, canalizaciones y muchos otros elementos) está dónde está, para qué servía, quién lo construyó, cuándo y cuánto duró (y muchas otras preguntas) sino también nos enseña cómo se ha usado la frontera entre la lámina de agua y la línea de costa para el beneficio de la sociedad que las usó entonces y cómo debería usarse ahora.

La arqueología intermareal estudia esos restos que están en la parte que la marea cubre y destapa a lo largo del día. En ocasiones debido a la amplitud de la marea los elementos se verán expuestos en mayor o menor medida por lo que muchas veces si no se pasa por la zona en el momento adecuado, los restos no se verán. También hay que tener presente que el lodo y el fango puede cambiar y tapar en mayor o menor cantidad los restos por lo que, igualmente, hay que pasar varias veces por un mismo sitio para comprobar si hay cambios del nivel de sedimentación que exponga restos no vistos antes, o que lo visto antes ahora está cubierto y no visible.

Por ello, este tipo de arqueología puede ofrecer mucha información y a la vez es un recurso olvidado y “escondido” que en nuestras latitudes no ha sido suficientemente estudiado.

El taller que presentamos durante estos Cursos pretendía dar a conocer este tipo de arqueología. Para ello, el taller se articuló en varias presentaciones que implicaban: a) la definición de lo que es la arqueología intermareal, los diversos tipos de elementos que se pueden conocer así como las limitaciones que implica actuar sobre este entorno físico; b) la presentación de ejemplos similares (casos prácticos) en Europa (preferente en el área anglosajona que conocemos mejor y han trabajado más sobre este recurso) y en otras partes del mundo, incluyendo algún caso práctico en otros lugares de España, desarrollado por otros colegas y también nuestros propio proyecto en Bizkaia.

A estas presentaciones se añadieron dos más de logística y seguridad de las actuaciones en entornos intermareales. Aunque parezca un lugar accesible, las zonas de fango pueden ser trampas mortales y hay que saber cómo equiparse y planificar la labor de campo, así como los riesgos sanitarios que hay que tener presentes (las aguas estancadas encierran bacterias que pueden entrar en contacto si tenemos heridas o nos tocamos zonas como boca, nariz u ojos por donde nos podemos contaminar). Por ello, hay que tener todo ello en cuenta y planificar adecuadamente la actuación y saber equiparse según lo que se vaya a hacer; no será lo mismo realizar una prospección a lo largo de varios kilómetros de marisma que excavar o documentar un resto próximo a la orilla. El equipamiento no será el mismo. La segunda presentación extra consistió en conocer los usos de los drones para realizar labores de arqueología intermareal, que van desde la toma de fotografías aéreas no solo para documentar los restos sino también para planificar las rutas de acceso y salida, o poder realizar fotogrametría de restos a los que no se puede llegar a pie o en embarcación y que se podría hacer con un dron. Este taller se completó con una salida a pie por la ría de Bilbao desde el ItsasMuseum hasta casi Zorroza para ver los restos en ambas orillas de la ría y comentar los elementos visibles y la gestión de la actuación para su documentación.

Esperamos que este taller haya servido para mostrar un resto patrimonial que la marea oculta pero que si sabemos gestionar podremos descubrir todo su potencial.