28.Nov.2018

La tecnología vasca surcando los océanos

A lo largo de los siglos XIII-XVI la construcción naval del País Vasco conoció un proceso de evolución tecnológica que dio como resultado el desarrollo, primero, de las embarcaciones que llegarían a predominar en las rutas comerciales desplegadas entre el Mediterráneo y el Atlántico europeo, y, segundo, de las naves oceánicas que protagonizaron la primera circunnavegación, así como las relaciones entre el viejo y el nuevo mundo.

Teniendo en cuenta la enorme trascendencia histórica de estos hechos, los objetivos planteados para este congreso fueron, por una parte, ahondar en el conocimiento de las características de esa evolución tecnológica acaecida en el País Vasco entre los siglos finales de la Edad Media y el Renacimiento y del contexto histórico en el que se produjo. Por otra parte, se pretendía recopilar los resultados de las investigaciones histórico-arqueológicas emprendidas en los principales pecios vascos descubiertos tanto en Europa como en América, así como, de otras investigaciones histórico-arqueológicas en curso sobre aspectos concretos que tengan relación con la tecnología naval vasca. En suma, se pretendía profundizar en el conocimiento de aquellas primeras embarcaciones oceánicas vascas, tratando de llegar a consensos historiográficos en lo que a sus características constructivas se refiere. Unos objetivos que se han cumplido con creces a lo largo de estas dos jornadas de reuniones.

Las conclusiones alcanzadas se pueden englobar en tres apartados:

1. Tratamiento crítico de las fuentes de información;

2. Características de la tecnología naval vasca; y

3. Características constructivas de las primeras embarcaciones oceánicas vascas.

Se hizo hincapié en la necesidad de un tratamiento crítico por parte de los historiadores, arqueólogos y demás investigadores que estudian la construcción naval y las características de las embarcaciones del pasado. Son tres las fuentes de información con las que se cuenta de cara a llevar a cabo estas investigaciones: documentales, arqueológicas e iconográficas. Tres tipos de fuentes afectadas por importantes limitaciones, aunque ello no ha supuesto un obstáculo para que multitud de investigadores e instituciones museológicas hayan emprendido a dar carta de naturaleza a clasificaciones navales y a modelos conjeturales elaborados a partir de ellas.

En lo que a las fuentes documentales se refiere, la principal conclusión que se deriva de ellas es que resulta prácticamente imposible definir la terminología referente a distintos tipos de embarcaciones, las dimensiones de las mismas y los sistemas de arqueamiento empleados. En suma, por mucho que multitud de historiadores se hayan empeñado en establecer correlaciones absolutas entre distintos tipos de embarcaciones y distintas terminologías consignadas en la documentación, esta labor resulta imposible y engañosa debido a la generalización de los fenómenos de sinonimia y de polisemia en las fuentes escritas. Lo mismo sucede en lo que se refiere a las dimensiones consignadas para una misma embarcación que, de hecho, varían en función de los actos y de los testimonios recogidos en la documentación. En lo que respecta a las características de los sistemas de arqueamiento empleados en el pasado, también están abiertas a la interpretación historiográfica.

En lo que se refiere a las fuentes arqueológicas, su primera limitación es su exigüidad. Contamos con unos pocos pecios conocidos de la época que se tratan en este congreso y aún son menos aquellos que han sido objeto de una rigurosa investigación histórico-arqueológica. Con todo, no faltan investigadores que emplean estos casos concretos para caracterizar de manera absoluta determinadas tipologías. Además, ningún pecio ofrece un registro completo de una embarcación, de manera que, son también habituales las tendencias que tratan de suplir las carencias de un determinado pecio con partes documentadas en otros.

En cuanto a las fuentes iconográficas, frecuentemente se olvida que, en muchas ocasiones, más que reflejar realidades lo que representan son ideas o estereotipos de embarcaciones.

En suma, se debe huir del establecimiento de modelos conjeturales o de clasificaciones tipológicas de carácter absoluto y deben primar los estudios de caso. Más aún teniendo en cuenta que, durante el período que comprendía este congreso, las embarcaciones se construían de manera empírica, no estandarizada, de manera que todos los barcos eran de características constructivas específicas, distintas.

A pesar de todas esas limitaciones, los resultados de las investigaciones arqueológicas e históricas han permitidos la fijación de algunas características específicas de la tecnología naval vasca de la época en cuestión. De manera que se puede afirmar que el País Vasco constituía un ámbito constructivo específico, con estrechas relaciones con otros ámbitos como son el portugués el catalán-meditarráneo, o el inglés, aunque dotado de unas características específicas. Estas características específicas de las embarcaciones se pueden clasificar en tres conjuntos:

  • Material de construcción empleado. En la construcción de los cascos de las embarcaciones vascas predomina, casi de manera absoluta, el roble, a diferencia de lo que sucede en el ámbito constructivo portugués, el más cercano al vasco, donde, además del roble, se emplean especies como la encina, el alcornoque o el pino. Otra característica recurrente de las embarcaciones vascas documentadas por la arqueología es el uso de quillas fabricadas en haya, hecho que se documenta en los pecios de Newport (Newport, Gales) -primera mitad del siglo XV-, Urbieta (Gernika, Bizkaia) -mediados del siglo XV-, Cavalaire (Cavalaire-sur-mer, Provence) -fines del siglo XV- y San Juan (Red Bay, Canadá) –mediados del siglo XVI-
  • Sistematización de la elaboración de piezas de madera. Se constata que las piezas de madera empleadas para la producción de piezas estructurales o de la tablazón de las embarcaciones vascas son de unas dimensiones regulares, elaboradas a partir de árboles de un diámetro y de una edad óptima. Esta sistematización se ha consignado en los pecios de Barceloneta (Barcelona, Cataluña) –años iniciales del siglo XV-, Newport (Newport, Gales) -primera mitad del siglo XV-, Urbieta (Gernika, Bizkaia) -mediados del siglo XV-, Cavalaire (Cavalaire-sur-mer, Provence) -fines del siglo XV- y San Juan (Red Bay, Canadá) –mediados del siglo XVI-Estas y otras evidencias arqueológicas revelan la aplicación en los bosques vascos de técnicas de silvicultura específicamente destinadas a la elaboración de piezas para la construcción naval mucho antes de lo que consigna la documentación escrita.
  • Aplicación de soluciones técnicas específicas y comunes en los pecios vascos como el uso regular de las uniones en cola de milano a diferencia de lo que sucede en embarcaciones de otros ámbitos constructivos. Cabe señalar, asimismo, la coincidencia de determinadas soluciones constructivas específicas como los careles de sección en L documentados en los pecios de Urbieta (Gernika, Bizkaia) -mediados del siglo XV- y de la chalupa ballenera de Red Bay (Red Bay, Canadá) –mediados del siglo XVI-.

Los expertos asistentes llegaron a establecer un consenso acerca de las principales características constructivas de las primeras embarcaciones oceánicas vascas, cuya máxima representante es la nao Victoria indudablemente. Este consenso resulta de máximo interés habida cuenta de que en el contexto del quinto centenario de la primera circunnavegación de la tierra están proliferando diversas conjeturas acerca de las características de aquella histórica embarcación. En cuanto al sistema de construcción del caso, serían embarcaciones construidas por el sistema de varenga-genol, es decir de estructura previa, y no de tingladillo. En cuanto a soluciones técnicas, se trataba de embarcaciones construidas con popa estampa o en espejo, dotadas de dos castillos (a proa y a popa) y arboladas con tres palos. Algunas de estas soluciones, como el número de cubiertas, dependían evidentemente de las dimensiones de las embarcaciones. En cuanto a esta última cuestión, la de las dimensiones, se considera que en el caso de la Victoria podrían asemejarse a las del pecio de Cavalaire. Este pecio es, además, el más cercano cronológicamente a la Victoria.