08.Sep.2020

El Pacto Verde como nuevo marco político y legislativo europeo: retos, oportunidades y limitaciones

¿Estamos dispuestos a tener a escasos metros del Paseo Nuevo donostiarra turbinas eólicas?

Tengo mis serias dudas de que toda la sociedad sea consciente de los cambios que se plantean y esté dispuesta a llevarlos a cabo

Varias formas de bioenergía, durante los últimos años, han contribuido a deforestar el planeta.

El Hidrógeno es una clara apuesta europea e internacional, pero tiene todavía muchos interrogantes que hay que resolver

Las certificaciones que puedes encontrar en un supermercado de Bio o Verde no son suficientemente transparentes y sí muy confusas para el consumidor”

Ha habido resistencias por parte de algunos Estados-Miembros y por parte de determinados lobbys industriales desde el germen del Pacto Verde Europeo. La Comisión de Ursula von der Leyen ha sido muy firme en su defensa del Pacto Verde, incluso en plena crisis del coronavirus. “El discurso es que la recuperación económica debe basarse en el Pacto Verde Europeo como estrategia de crecimiento económico y empleo. Queda por ver hasta qué punto serán verdes los planes de recuperación que vayan presentando los Estados”

Jesús Alquézar Sabadie, analista socio-económico en la Dirección de Medio Ambiente de la Comisión Europea, recordó que en las negociaciones en el seno del Consejo Europeo únicamente Polonia tuvo reticencias cuando se discutía sobre el objetivo de neutralidad climática para 2050. Hay que tener en cuenta que en Polonia más del 50% de la energía proviene el carbón. “De momento parece que las cosas pintan bien, pero el papel es una cosa y los planes de recuperación que presenten los Estados aun no los conocemos. También habrá que ver cómo se llevarán a cabo. En cualquier caso, los Planes Nacionales de Energía y Clima nos permiten en general ser optimistas, en cuanto a la ambición de la mayor parte de los Estado Miembros.

Entusiasta con el Pacto Verde, Jesús Alquezar decía que “presenta la lucha contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el uso excesivo de los recursos naturales y la contaminación como los grandes desafíos de nuestras generaciones y como la nueva razón de ser de la integración europea”. Algunas legislativas ya han sido adoptadas, como la propuesta para una Ley Climática que establece el objetivo de neutralidad climática para 2050, una estrategia de Biodiversidad, un nuevo plan de acción sobre Economía Circular o una estrategia de la Granja a la Mesa. También se espera una estrategia de Contaminación Cero para 2021. Además, incluye un fuerte componente social, con el objetivo de no dejar a nadie atrás en el proceso de transición”.

 “Las políticas climáticas han estado tradicionalmente ligadas a la energía, que representa en sus diferentes formas alrededor del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero. El Pacto Verde Europeo pretende ir más allá, y dar respuesta no sólo al cambio climático, sino a los principales desafíos medioambientales, de manera sistémica, coherente y coordinada”.

En lo que Jesús Alquezar se mostraba más escéptico era en el conocimiento o conciencia que podemos tener como ciudadanos. Hace un par de años la Comisión presentó su visión estratégica sobre la descarbonización, basado en un análisis muy detallado sobre las diferentes opciones. De entre los distintos escenarios, había uno sobre los cambios en el estilo de vida, que suponía viajar menos en avión o en choche, comer menos carne etc. Se trataba del escenario más barato. Pero otra cosa es que seamos conscientes de lo que representa. Creando modelos decimos que nuestra electricidad tiene que provenir de energías renovables, pero ¿estamos dispuestos a tener a escasos metros del Paseo Nuevo donostiarra turbinas eólicas? ¿O a dejar de comer carne? ¿A no viajar en avión?. Cuando volví a Bruselas después de las vacaciones, el primer día de actividad laboral y escolar más o menos normalizada, el tráfico era tan denso como en las épocas pre-pandemia, a pesar de que se han creado nuevos carriles bici y del buen tiempo. Hemos conocido el escenario de ciudades vacías y silenciosas, pero ahora en esta pseudo- normalidad volvemos a las prácticas de siempre. “Tengo mis serias dudas de que toda la sociedad esté dispuesta a los cambios que se plantean” Hay gente concienciada que cada vez usa más la bici y come menos carne; hay más carriles bici en las ciudades, pero no sé hasta qué punto este cambio de comportamientos se va a generalizar.

Las políticas públicas, en cualquier caso, pueden ayudar. Por ejemplo, as estrategias de la UE suelen estar basadas en el palo y la zanahoria”. Hay veces que se prohíbe determinadas cosas como algunos plásticos de un solo uso y otras se opta por crear incentivos para cambiar hábitos, por ejemplo, dando una información más completa sobre el impacto ambiental de determinados productos, por ejemplo, con labels verdes”

Sin embargo, puede ocurrir que determinados labels verdes no lo sean tanto. Las certificaciones que puedes encontrar en un supermercado como Bio o Verde no son siempre transparentes. Hay tantas certificaciones, oficiales o extra-oficiales, que es muy confuso para el consumidor.

Ya hay evidencias que la política de la zanahoria está dando sus frutos. Por ejemplo, en una encuesta de Eurostat de hace unos años, las empresas europeas decían que la reputación era el principal motivo para introducir eco-innovaciones, delante de las obligaciones legales y del precio de la energía y los factores de producción. Esto muestra que dar más poder al consumidor, a través de una información más transparente, funciona. Evidentemente, los lobbys industriales empujan hacia sus intereses, y muchas veces practican lo que llamamos el greenwashing o lavado verde en sus productos y etiquetas. En el mundo de las finanzas nos venden fondos de inversión verde, pero cuando miras te das cuenta que de verde tienen bien poco”. En este campo financiero, la Comisión está trabajando en la llamada taxonomía o clasificación de lo que puede considerarse una inversión sostenible o no. “Ya hay un Reglamento europeo, pero como se dice en inglés el diablo está en los detalles. Los criterios concretos se van desarrolando, y evidentemente cada sector industrial quiere tirar hacia su campo. Es así que el lobby nuclear dice que es verde porque no tienen emisiones o el mundo de la bioenergía, algunas de cuyas prácticas durante los últimos años han estado deforestando el planeta.

“Si miramos con detalle la energía renovable que se usa en Europa, la principal con gran diferencia, es la bioenergía, muy por delante de la eólica o la solar. qué se considera energía renovable; cómo se contabiliza y de qué manera pueden darse subvenciones está regulado por la Directiva de Energía Renovable. Se considera grosso modo que la bioenergía es neutra en materia de emisiones de gases de efecto invernadero – aunque esto está cada vez más discutido. ¿Qué ha ocurrido? La biomasa no es muy eficaz para producir energía. Se necesita muchísima madera o muchísima biomasa para igualar las cantidades que puede producir el carbón, el petróleo, el gas o incluso las eólicas. Y sin embargo, se ha estado subvencionando biodiesel producido a partir de aceite de palma, que ha llevado a la deforestación de países tropicales como Indonesia o Malasia. En Europa se han sustituido las especies originales por eucaliptus o pinos que crecen muy rápido para posteriormente producir energía, o se han hecho cultivos extensivos para el mercado de la bioenergía. Se ha creado un mercado muy perverso que la propia Comisión Europea intenta corregir reforzando los criterios de sostenibilidad en la nueva Directiva de Energías Renovables que tiene que ser transpuesta para el año que viene.

Jesús Alquezar reconoce sin embargo la bondad de la bioenergía que se crea de las basuras o de los restos agrícolas, pero la cuestión es si es suficiente para cubrir la demanda de bioenergía que se ha creado. Muchos ciudadanos y muchos países no son conscientes de los riesgos de la bioenergía, si no se gestiona con prudencia.

La agricultura intensiva o extensiva es otro de las realidades a tener en cuenta. La PAC tuvo su lógica en su origen, cuando el objetivo era garantizar la seguridad alimentaria y no éramos conscientes como ahora de los problemas medioambientales, pero ha tenido una consecuencia perversa con la agricultura y la ganadería intensivas. Vacas o cerdos hacinados en una fábrica para producir carne a toda velocidad. “Parece que a la PAC se le está dando un giro verde y veremos cómo algunos países, como Francia, reaccionan”

El Hidrógeno es la gran apuesta europea. Pero el proceso químico para su elaboración todavía es poco eficaz.” Para producir hidrógeno verde (que debe ser la prioridad) necesitamos muchísima energía renovable. La ciencia avanza muy rápido y quizá dentro de unos años podemos tener soluciones mucho más eficaces.” El problema principal de momento es técnico. La reciente estrategia sobre el hidrógeno de la Comisión europea propone el ir creando un mercado de hidrógeno, basado sobre todo en renovables. De momento, es una buena solución de almacenamiento cuando hay un exceso de producción de energía renovable”

China o Japón están invirtiendo masivamente en esta tecnología, así que es lógico que Europa no quiera quedarse atrás.  “Muchos interrogantes, pero está claro que es un sector en el que hay que seguir investigando y apoyando”