31.Ago.2016

Jesús de la Gándara: “El Trastorno Afectivo Estacional no es naturopatía literaria pero debe partir de mucho rigor”

¿Por qué recurrir a la climoterapia antidepresiva? La respuesta es sencilla.  “Si sabemos que el clima puede producir o incrementar las depresiones, producir ansiedades, desencadenar suicidios, ¿por qué no utilizar lo que sabemos para invertirlo?, ha argumentado Jesús de la Gándara Martín, Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario de Burgos, en el Curso de Verano de la UPV/EHU “Influencia del tiempo y el clima en la salud”.

Jesús de la Gándara

Sin embargo, es importante respetar siempre dos de los principios fundamentales que inspiran el pensamiento médico. El primero, primun non nocere, es decir, procurar no hacer daño y, por otro lado, la idea de que “lo similar cura lo similar”. Además, es necesario comprender que “en general en psiquiatría, a diferencia de otras especialidades, los criterios de diagnóstico no son biológicos. Es decir, a través de un análisis de sangre no podemos diagnosticar una depresión”. Por ello, los psiquiatras se valen de análisis estadísticos en los que se hace una criba para que al final la valoración final de todos sea similar.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM por sus siglas en inglés, establece los síntomas del Trastorno Afectivo Estacional (TAE), un tipo de depresión que se produce durante una época del año, generalmente en invierno. El cuadro clínico de un paciente con este trastorno presenta los siguientes síntomas: fatigabilidad, retraimiento social, aumento del apetito, aumento de la ingesta de comida, preferencia por los carbohidratos, aumento de peso e hipersomnia.”El TAE no es, pues, naturopatía literaria. Es así pero debe partir de mucho rigor”.

El TAE es “un remedo de la hibernación”, algo que si se piensa detenidamente, es lógico debido a que los cambios de estación provocan en los seres humanos un desajuste biológico pero “nuestra vida no cambia, aunque no debería ser así”. Cuanto más al norte, el desajuste es peor.  

A medida que disminuye la luminosidad, el cuerpo libera melatonina, la hormona encargada de sincronizar las funciones del organismo.  Cuando se retrasa el ciclo del sueño, como ocurre con más frecuencia en el norte, los niveles de melatonina disminuyen.  Dormir es, por tanto, fundamental para mantener una buena salud. A algunas personas les bastará con dormir 6 horas mientras que otras no habrán descansado los suficiente aun habiendo dormido 8 horas. “Desconocemos el por qué de esta cuestión, aunque sí sabemos que es algo genético. Una persona puede mantener toda la vida un horario nocturno pero siempre tendrá repercusiones para su salud”.

La melatonina puede resultar útil a la hora de tratar un Trastorno Afectivo Estacional. No obstante, es necesario recalcar que debe ser parte de un conjunto de tratamientos que además incluyen “medicaciones, terapia y vitaminas”. Por otro lado, cabe destacar que la melatonina “no es un sedante sino un fármaco interno del cerebro para descansar”. A diferencia de los hipnóticos, que hacen que una persona duerma durante seis horas seguidas, esta hormona es la encargada de preparar al cuerpo para dormir ya que regula el calor, disminuye la presión arterial, la glaucemia y la excitación. “Con los años la melatonina disminuye. De hecho, a los 50 – 60 años casi no tenemos. Por eso, cuanto mayor eres, peor durmes”.

Actualmente, la mayoría de medicamentos que se venden en el mercado como melatonina en realidad no lo son. “En Europa y España sólo hay una melatonina aprobada como fármaco. Las demás son suplementos alimenticios”. La melatonina “buena” estabiliza la calidad del sueño, ayudando a que una persona con problemas cada vez tarde menos tiempo en quedarse dormida y, además, tenga un descanso de calidad, algo que también le repercutirá en su día a día ya que “cuando duermes bien, estás más despierto durante el día”.

La toma de este medicamento debe asemejarse al proceso de producción de melatonina del cerebro, por lo que el doctor recomienda tomarla “una hora antes de meterse en la cama”. Los hipnóticos, por el contrario, se deben ingerir una vez metidos en la cama. Después de dos meses de tratamiento la persona que tome melatonina podrá dormir entre 6 y 7 horas ya que su reloj biológico habrá cambiado.

Otra alternativa para curar cuadros depresivos de carácter estacional es la luminoterapia, que consiste en la exposición a una luz blanca que ayuda a sincronizar los ritmos biológicos. “Cuanto más estacional es el trastorno, mayor respuesta da este tratamiento. Por eso, quien tiene depresión invernal, responde mejor”. Algunas investigaciones también han comprobado que este tipo de tratamiento puede resultar útil en afecciones como la demencia o el síndrome de comida nocturna. “En ancianos con demencia, que notan mucho el cambio del tiempo, se ha comprobado que la utilización de este tipo de lámparas puede ser útil”.

Como todo tratamiento, la luminoterapia también tiene algunos efectos secundarios como la nauseas, nerviosismo, inquietud o dolor de cabeza. Aun así, el psiquiatra ha recalcado que los beneficios son siempre mayores. En el caso den Trastorno Afectivo Estacional se ha comprobado que el riesgo de depresión estacional se reduce en un 36%.

Además, existen otras opciones como los ionizadores, que “si no estás enfermo no valen para nada” pero sí pueden resultar útiles para personas con depresión, vientosensibles o con trastornos así como las terapias de ritmo social, que consisten en “organizar la vida de la gente”. Viajar es también otra opción ya que las investigaciones confirman que “se duerme mejor”. No obstante, a diferencia de la creencia popular, no existen estudios que confirmen que viajar aumente los niveles de serotonina, la hormona de felicidad. “La felicidad no cura las depresiones”, ha comentado el doctor.

Finalmente, a la hora de tratar este problema, “es necesario que la persona sea consciente del tratamiento y que, además, tome cargo de su problema”. Normalmente, las consultas en psiquiatría “empiezan con un en contra y acaban con un encuentro”.