24.Urr.2018

El suicidio como un problema social y de salud pública

Por segundo año consecutivo, Biziraun, Maite dugun norbaiten suizidioak mindutako pertsonen elkartea/ Asociación de personas afectadas por el suicidio de un ser querido, ha organizado (en este caso con la colaboración de Aidatu, Asociación Vasca de Suicidología) un curso de verano con objeto de visibilizar y dar a conocer la problemática que rodea al suicidio. 

Para ello los diferentes temas que se han abordado han estado centrados, fundamentalmente, en:

  • Conocer la realidad de las asociaciones que trabajan en materia de suicidio en la Comunidad Autónoma del País Vasco,
  • Presentar las líneas maestras de los futuros planes de prevención del suicidio,  
  • Exponer los fundamentes para la prevención del suicidio,
  • Analizar la relación existente entre la salud mental y el suicidio,
  • Abordar la problemática del duelo por suicidio en la educación, y
  • Debatir sobre el tratamiento que los medios de comunicación dan al suicidio

Eva Bilbao, presidenta de Biziraun, presentó la asociación especificando los objetivos principales de la misma entre las que destacó el proceso de acogida a las personas afectadas por el suicidio de un ser querido y la creación de un grupo de ayuda mutua (GAM) a modo de espacio de seguridad terapéutico.

Espera que el camino iniciado por la asociación ayude a mitigar las secuelas que el suicidio deja entre los familiares ya que, como afirman los expertos, es uno de los duelos más difíciles, más vulnerables y con tendencia a complicarse si no se tiene la ayuda necesaria.

Si a nivel de todo el estado han fallecido por suicidio 3.569 personas el año 2016 y si cada suicidio afecta a una media de 6 personas, el número total de personas afectadas por la muerte por suicidio de un ser querido supera las 20.000 anuales. Dado que esta cifra es tan elevada, es muy importante tener un buen soporte terapéutico tanto individual como grupal.

Por su parte, Agustin Erkizia, cofundador de Biziraun, realiza un breve repaso de todas las actividades en las que ha participado la asociación desde su creación hace poco más de un año, haciendo especial hincapié en la colaboración mantenida con los diferentes medios de comunicación dada su condición de agentes clave en el proceso de sensibilización del fenómeno del suicidio.

Cristina Blanco, presidenta de Aidatu, hizo un bosquejo de los tres objetivos de la asociación: el primero adquirir y generar, mediante el estudio y la investigación, conocimientos sobre el suicidio, el segundo difundir a la sociedad general los conocimientos y recursos existentes en torno al suicidio y el tercero incidir social y políticamente colaborando con las instituciones y organizaciones públicas y privadas.

Andoni Anseán revisó las planificaciones preventivas del suicidio en todas y cada una de las diferentes comunidades autónomas. señalando aquellas que poseen estrategias específicas, las que poseen estrategias dentro de planes mayores, como los planes de salud mental y aquellas que comunidades autónomas que poseen experiencias puntuales o que incluso no realizan ninguna actividad preventiva en esta materia. Destacó la importancia de poseer una estrategia de prevención del suicidio en el Sistema Nacional de Salud, actualmente inexistente y detalló las líneas y actuaciones principales que podrían tener en base a la evidencia científica disponible al respecto: desde la coordinación interinstitucional a la investigación y alerta epidemiológica, pasando por la formación de profesionales (no solo sanitarios), la sensibilización social, la protocolización de las actuaciones o la atención a los/as supervivientes. Más allá del contenido, describió las diferentes fases de elaboración de un plan de prevención del suicidio, poniendo como ejemplos las planificaciones realizadas en Galicia y en Euskadi, en las que la Fundación Salud Mental España para la prevención de los trastornos mentales y el suicidio participan activamente.

A lo largo de su ponencia Jon Gartzia trató de presentar algunas de las acciones que la medicina basada en pruebas demuestra son eficaces en la prevención del suicidio: capacitación de agentes sociales, educativos y profesionales sanitarios, tratamiento farmacológico y psicoterapéutico de la depresión y otros trastornos mentales, postvención, medidas universales destinadas a limitar el acceso a los métodos de elevada letalidad, -como controlar la cantidad y la toxicidad de algunos fármacos o la intervención en lugares emblemáticos de precipitación-, y promover una mayor resiliencia y salud mental en los jóvenes mediante programas educativos específicos.

En su segunda conferencia, Andoni Anseán repasó las medidas de prevención del suicidio llevadas a cabo a través de las principales plataformas (redes sociales, webs y canales) de Internet: Facebook, Instagram, Google, Youtube, Twitter y Whatsapp, concluyendo que, aunque pueden encontrarse contenidos relacionados con la promoción o divulgación de la conducta suicida y la autolesión, la gran mayoría de ellos están dirigidos a la prevención. En este sentido, todas las plataformas, o bien desarrollan políticas y mecanismos proactivos de prevención o bien disponen de centros de ayuda en los que orientan a los/as usuarios/as en posible riesgo hacia recursos de asistencia y apoyo. En este sentido, la conferencia de Andoni Anseán consigue desdemonizar la sombra de sospecha que suele haber en torno a los principales sitios de Internet, destacando principalmente el papel preventivo y de ayuda que están realizando en torno a la conducta suicida.

En palabras de Iñaki Kerexeta, en Europa el suicidio es la primera causa de muerte entre los adolescentes y en el sureste asiático la segunda. La ideación suicida aparece en todos los grupos de edad pero con mayor frecuencia en niños y adolescentes con trastornos afectivos graves. Hasta el 50% de las personas que han muerto por suicidio expresan sus intenciones suicidas las 24 horas previas al gesto.

En opinión de Patxi Eizaguirre, el duelo por suicidio en la educación necesita tratarse desde la inclusión y no actuar con la evitación. No hacerlo es maleficiente para la comunidad. El duelo por suicidio se caracteriza por la obsesión, pensar y pensar para no padecer; y por la compulsión, hacer y hacer para no sentir. Además, el sentimiento de culpa está muy presente en los mencionados duelos. Sentirse mal por sentirse bien. Las razones del suicidio hay que buscarlas en la frustración y no tanto en la psicopatología. Hablar de la frustración ayuda a sobrellevarla con esperanza. No somos el gigante de nuestros sueños, ni el enano de nuestros complejos. Somos personas dignas y merecedoras de apreciarnos como somos.

Para finalizar el curso se organizó una mesa redonda en la que estuvieron presentes tres periodistas de otros tantos medios de comunicación: Ane Urdangarín de El Diario Vasco, Sonia Hernando de Radio Euskadi y Alfre Elgezabal de Bizkaia Irratia. Durante las diferentes intervenciones se abordaron cuestiones de interés común (como dar la noticia, como abordar el problema del suicidio, la ausencia de fuentes de información fiables, como ofrecer información de ayuda para la ciudadanía, la existencia o no de apartados específicos en sus respectivos libros de estilo, su posición personal sobre el tema ...) que fomentó la participación del numeroso público asistente.