31.Mai.2016

MARILYN SOLAYA, “YO SOY HIJA DE LA REVOLUCIÓN”

La directora de cine cubana, presenta ‘El cuerpo social sexual de la Nación Cubana’ y muestra la realidad cinematográfica que vive Cuba hoy en día.

Foto Marilyn Solaya

Cuba es un país machista hegemónico patriarcal. A pesar de la famosa revolución de 1959 que vivió este país latinoamericano, la mujer siempre tuvo que imponerse y crear su espacio. Hoy en día la situación de la mujer no ha cambiado apenas en lo referente al mundo político, y eso también repercute en el cine. Esto es lo que defiende Marilyn Solaya en su discurso sobre la realidad cubana en lo referente al cine. 
El cine en Cuba surge prácticamente de La Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), por la decisión de un conjunto de personas del partido político que gobierna en el país. Los guiones sufren una selección a la hora de llevarse a cabo, mostrando la clara diferencia entre hombres y mujeres. Y no solamente en la creación de guiones. Muchas escuelas están hoy en día sacando al mundo más y más mujeres especializadas en dirección, ya sea en fotografía, en sonido, etc. Sin embargo, no se les ofrece los mismos puestos que a los hombres. La directora cubana remarca que la respuesta está en que “el cine es poder”. Además, Solaya defiende que el presupuesto que se le da a un hombre, se le debe dar de igual manera a la mujer directora, y no se quiere. El cine para una mujer es un sueño. El cine no puede cambiar los gobiernos, pero si puede hacer pensar e incomodar. Y eso es lo importante”
La distribución de las películas latinoamericanas siempre ha sido pésima y lo mismo sucede con la nueva película de Marilyn Solaya, “Vestido de novia”, nominada al Goya a la mejor película Iberoaméricana. La directora, además, formada en los estudios de género, no pudo ni siquiera presentar a la televisión cubana su documental ‘En el cuerpo equivocado’, largometraje dedicado a los transgénero en Cuba. Gracias al apoyo de la Federación de Mujeres en Cuba, el documental salió a la luz, lo que abrió las puertas a la creación de ‘Vestido de Novia’. La directora cubana declara que “El cine no puede cambiar los gobiernos, pero si puede hacer pensar, reflexionar e incomodar. Y eso es lo importante”. De ahí surge la lucha de Marylin Solaya para la creación de éste proyecto. 
‘Vestido de Novia’ acudió por unanimidad a los Goya por la votación de un grupo de siete cineastas convocados por el EICTV, pero no a los Oscar. El voto negativo fue dado por una mujer. La discriminación política y la dependencia del pueblo cubano ante la cultura norteamericana fueron las causantes. A pesar de todos los problemas que ha podido tener para presentar sus proyectos, la directora Solaya reconoce: “decido quedarme en Cuba, no me imagino haciendo cine en otra parte. Me siento afortunada de poder dedicarme a algo que me gusta”.