26.Uzt.2017

“Hay que educar las emociones desde los centros escolares”

Kepa Camiña, experto en procesos de duelo, y Ana María Gómez, profesora de educación infantil han dado comienzo a la primera jornada del curso “Nola bizi dolua eta galerak ikastetxetan” donde han analizado las causas del duelo y los mecanismos para hacerle frente

Kepa Camiña

“Todos tenemos duelos a nuestras espaldas”. Con esta frase ha comenzado Kepa Camiña, experto en procesos de duelo. Éste ha realizado una breve introducción a la educación emocional para explicar el origen de los duelos, definiendo la sensación, la emoción y el sentimiento. “La sensación la conforman todos los estímulos que recoge nuestro sistema nervioso. Nosotros discriminamos estas sensaciones recogiendo únicamente las más relevantes. Por el contrario, una emoción es un estado que adopta nuestro organismo para hacer frente a una situación determinada. Gracias a las emociones hemos sobrevivido hasta ahora. Las emociones se diferencian de los sentimientos en la duración, las emociones son mucho más cortas, y no pasan por la cabeza. Es por eso por lo que los sentimientos son mucho más elaborados”.

A continuación, Kepa Camiña ha abordado el concepto de apego y desapego, vinculando este último al duelo. “El apego es el sentimiento natural que surge en la infancia que une los niños a los padres. Es, por lo tanto, un sentimiento de unión entre seres humanos. Cuando perdemos a una persona, cuando rompemos alguna relación, pasamos por un proceso de desapego y es ese proceso el que nos genera duelo y dolor. Nos duele la muerte de los seres apegados”.

En este sentido, Kepa Camiña ha criticado algunas conductas que se dan en los centros escolares y en los que “se niegan los sentimientos de los niños y de las niñas”. “Muchas veces se suelen decir frases como ‘no pasa nada’. Es un error porque lo que transmitimos es que lo que sienten no está bien. Lo que necesitan los niños es que reconozcamos sus sentimientos para que, de esa forma, puedan procesarlos adecuadamente y evitar tener un trauma”. Kepa Camiña ha puesto el ejemplo de una niña de tres años que, mientras que dormía en la misma cama con sus abuelos, el abuelo murió. “La niña despertó con su abuela tratando de reanimar a su abuelo. ¿Qué habría que hacer en ese caso?”. El experto en procesos de duelo tiene la respuesta es clara: “hay que hablarlo. Debemos reconocer su sentimiento y empatizar. Hay que acompañarla en el proceso y ayudarle a procesar el sentimiento para evitar un posible trauma”.

Según Kepa Camiña, “es fundamental desahogarse emocionalmente ya sea gritando, identificando emociones, hablando o sacudiéndonos porque contenernos y no procesar emociones nos pueden llevar a enfermar”. Y es ahí donde el ex asesor ha querido hacer hincapié en “la necesidad de educar bien en emociones en los centros escolares” ayudándoles a poner nombre a lo que sienten y a que sepan que lo que sienten “no es incorrecto y que está bien”. Para representar la singularidad de las personas, Camiña ha colocado a los alumnos y a las alumnas de pie formando una pirámide invertida en forma de árbol genealógico. “Si todos vuestros antepasados no hicieron lo que hicieron, hoy no existiríais. Sois únicos y singulares”. Por lo tanto, “toda pérdida y todo duelo ofrece ganancias y posibilidades”.

Lo mismo sostiene Ana María Gómez, profesora de educación infantil, quien añade que “lo más complicado es pasar por el proceso de transición de pérdidas y duelos, a ganancias y oportunidades”. Ella ha destacado que “no es fácil, pero tampoco imposible”. En este sentido, Kepa Camiña ha afirmado que “nos han educado para aguantar la vida. Ahora tenemos que empezar a disfrutarla. Todo es cuestión de actitud y de aceptar la vida tal y como nos viene”, porque finalmente “la vida siempre se abre camino. El reto está en educar en las escuelas para hacer frente a la realidad”.

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