Xabier Garagorri destaca la importancia de fortalecer los vínculos entre generaciones
El miembro de Helduak Adi! defiende que responder a las necesidades básicas de personas de todas las edades es la clave para construir una convivencia plena y una comunidad cohesionada.
El Curso de Verano "TopaGune: Diversidad y desarrollo comunitario. Retos para una convivencia de vida plena", celebrado del 22 al 24 de junio en el Palacio Miramar de San Sebastián, ha centrado su reflexión en la diversidad social, la convivencia intergeneracional y el desarrollo comunitario. Organizado en formato TopaGune, el curso ha fomentado la participación activa y la reflexión colectiva tomando como referencia la propuesta teórica Bizitza Betea-Vida Plena.
En las reflexiones realizadas con motivo del curso, Xabier Garagorri, miembro de Helduak Adi!, explica que la diversidad ocupa hoy un lugar central en la sociedad debido a múltiples factores, como las migraciones, la cultura, la lengua, la religión, el género o las costumbres. Sin embargo, subraya que el principal foco de esta edición ha sido la diversidad entre generaciones, ante una realidad en la que se percibe una creciente individualización y un mayor distanciamiento entre personas de diferentes edades.
Según Garagorri, la propuesta Bizitza Betea desarrollada por Helduak Adi! ofrece un marco adecuado para afrontar este reto. Desde esta perspectiva, una vida plena no es un estado que se alcanza definitivamente, sino un proceso de acercamiento continuo mediante la satisfacción de las necesidades básicas de las personas. La salud, la movilidad, la seguridad, el conocimiento, las relaciones sociales o el sentido de la vida son necesidades comunes a todas las edades, aunque se vivan y se materialicen de manera diferente en cada etapa vital.
El miembro de Helduak Adi! destaca que precisamente esas necesidades compartidas son las que unen a las distintas generaciones. Aunque existan diferencias propias de cada etapa de la vida, la universalidad de esas necesidades constituye un punto de encuentro que favorece el entendimiento mutuo y la construcción de comunidades más cohesionadas. En su opinión, el desarrollo de una sociedad más justa pasa necesariamente por atender el bienestar de todas las generaciones.
Para explicar esta idea, Garagorri recurre a la metáfora de un árbol. Del mismo modo que un árbol solo permanece sano cuando la savia llega a todas sus ramas, una sociedad solo puede desarrollarse plenamente cuando todas las personas ven satisfechas sus necesidades básicas. Si una generación queda excluida, no solo se resiente ese colectivo, sino que se debilita el conjunto de la sociedad.
Garagorri realiza una valoración muy positiva del curso, destacando que las jornadas han combinado la reflexión teórica con la presentación de experiencias concretas que muestran cómo integrar el modelo de Vida Plena en diferentes iniciativas y proyectos. Asimismo, pone en valor la participación de la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, cuya intervención ha enriquecido el debate sobre los retos de la convivencia intergeneracional.
El propio Xabier Garagorri ha participado también como ponente del curso, presentando el 23 de junio una experiencia de proyecto intergeneracional desarrollada en Debagoiena. A lo largo de las tres jornadas, el programa ha abordado cuestiones como la nueva longevidad, la diversidad, las relaciones entre generaciones y la Estrategia Vasca con las Personas Mayores, con el objetivo de generar un espacio de reflexión compartida y seguir desarrollando el marco de Bizitza Betea-Vida Plena.