Todas las noticias

Mª José Sanz: “A diez años del Acuerdo de París, el multilateralismo en las COP sigue vivo y avanza”

La reciente Conferencia de las Partes (COP30), celebrada en Belém (Brasil) en el 10º aniversario del Acuerdo de París, terminó con una serie de decisiones que, si bien no alcanzan la ambición deseada, demuestran la persistencia del proceso multilateral que define estas cumbres del clima. Mª José Sanz, directora científica del Centro Vasco de Cambio Climático (BC3), explicó en el Donostia Sustainability Forum que, en un contexto geopolítico extraordinariamente complejo, caracterizado por una "policrisis" global, se consensuaron avances en aspectos como la financiación climática y la protección de los bosques tropicales.

La conferencia buscó alinear los compromisos climáticos con el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 grados, desplegar una estrategia de financiación global, y reforzar la adaptación y la justicia climática. La celebración en el Amazonas subrayó el papel crucial de los bosques en la lucha contra el cambio climático. Mª José Sanz destacó que la inestabilidad en Ucrania y Oriente Medio y las crecientes tensiones en Asia Oriental ha provocado un aumento en el gasto en defensa que podría ir en detrimento de la inversión en transición climática. Además, la crisis energética ligada a la geopolítica ha reactivado el uso de combustibles fósiles en algunas economías, aunque paradójicamente, ha impulsado el crecimiento de las energías renovables como fuente de seguridad energética.

A pesar de este panorama, el proceso de la COP, que opera por consenso entre 198 estados, sigue siendo vital, según explicó la directora científica del BC3. Este mecanismo, aunque lento y propenso a generar textos "Frankenstein" donde todos ganan y pierden algo, garantiza la voz de economías con menos peso, como las pequeñas islas del Pacífico, que de otra forma serían ignoradas en un proceso por votación.

Avances Concretos

La COP30 acordó un paquete de medidas centrado en ampliar la financiación y acelerar la aplicación del Acuerdo de París. Esto incluye una financiación para la Adaptación que constituye uno de los mayores éxitos de la COP30. El nuevo objetivo de financiación global contempla 120.000 millones de dólares anuales destinados a la adaptación, lo que representa el 50% de la meta total de 300.000 millones de dólares anuales que se espera movilizar. Además, se avanzó en la compleja tarea de definir indicadores medibles para evaluar la efectividad de las medidas de adaptación.

Mª José Sanz destacó además la creación del Fondo para los Bosques Tropicales para Siempre. Este fondo se diferencia de los mecanismos tradicionales al estar enfocado explícitamente en la conservación de los bosques existentes, no solo en la reducción de la deforestación. El objetivo es movilizar 125 millones de dólares para proteger más de 1.000 millones de hectáreas en más de 70 países en desarrollo con bosques tropicales. Varios países, incluyendo Alemania, Noruega, Portugal y Francia, ya han comprometido aportaciones. Paralelamente, 14 países se comprometieron a reforzar los derechos de tenencia de la tierra para las poblaciones indígenas y comunidades locales en 80 millones de hectáreas para 2030, abordando uno de los principales problemas que inducen a la deforestación: la falta de propietarios legítimos.

Además, se acordó fortalecer la asistencia técnica y el intercambio de conocimientos para asegurar una transición justa y se discutió sobre el comercio internacional, incentivado por las políticas de ajuste en frontera implementadas por la Unión Europea. Se ha lanzado una nueva área de trabajo para abordar las fricciones generadas por estas medidas y otros temas comerciales en la agenda climática.

Sanz señaló, asimismo, el logro que supone el nuevo Plan de Acción de Género para los próximos 10 años, que incluye el uso de datos desglosados, análisis de género para la toma de decisiones, y la integración de la perspectiva de género en las políticas nacionales de clima.

Deudas Pendientes: combustibles fósiles y NDCs

A pesar de los avances, la COP30 fue percibida por algunos medios como un "fracaso" debido a la falta de decisiones clave. La mayor decepción fue la ausencia de un compromiso explícito para abandonar completamente los combustibles fósiles en un plazo determinado. Este tema, considerado el "elefante en la habitación," sigue pendiente.

En cuanto a la ambición climática, la presentación de la segunda ronda de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs) no cumplió las expectativas. Solo 121 de los 198 países presentaron nuevas NDCs, dejando a 78 países sin objetivos definidos, lo que representa más de una cuarta parte de las emisiones globales. Tampoco hubo una hoja de ruta concreta para eliminar la deforestación global en una fecha específica.

La ciencia del clima en cuestión

Un fenómeno "relativamente reciente" y preocupante es el intento de algunos agentes, impulsados por el contexto geopolítico, de debilitar las evidencias científicas que respaldan la acción climática. Este intento de socavar la ciencia ha quedado patente con la ausencia de Estados Unidos en paneles científicos clave (IPCC) y el desmantelamiento de parte de la investigación aplicada en ese país, creando un vacío que "Europa intenta llenar", en palabras de Mª José Sanz.

La comunidad científica debe ser consciente de que necesita comunicar sus hallazgos con rigor, gestionando la incertidumbre para no ser acusada de exageración, y buscando argumentos más cercanos a la ciudadanía para generar el diálogo y la confianza necesarios.

Ver conferencia completa