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Rebecca Von Hellfeld: «Realizar un seguimiento de los mamíferos varados es esencial para evaluar la salud de los océanos»

El seguimiento de mamíferos marinos a través de redes de animales varados en el Reino Unido se ha convertido en una herramienta clave para impulsar políticas de conservación y mejorar la gestión de los mares. Así lo explicó Rebecca Von Hellfeld en la conferencia ofrecida en el Donostia Sustainability Forum, donde detalló cómo los datos recopilados por los programas CSIP y SMASS han permitido reforzar la protección de la fauna y orientar la toma de decisiones basadas en evidencia, en un modelo extrapolable a escala global. Von Hellfeld es investigadora en la Universidad de Aberdeen (Escocia), licenciada en Ciencias Ambientales y Gestión Empresarial por la Universidad de Londres, con un Máster Erasmus Mundus en Medio Ambiente y Recursos Marinos por la EHU y doctora por la Universidad de Heidelberg.

Actividades de larga duración

La ponente comenzó describiendo detalladamente el trabajo de dos programas de seguimiento de larga duración en el Reino Unido. El primero es el Cetacean Strandings Investigation Programme (CSIP, Programa de Investigación de Cetáceos Varados) en Inglaterra y Gales, y el segundo es el Scottish Marine Animal Stranding Scheme (SMASS, Programa Escocés de Animales Marinos Varados). Estas organizaciones atienden e informan de todos los casos de animales varados que se producen en las costas del Reino Unido, llevando a cabo exámenes detallados de los animales. Rebecca presentó datos muy interesantes. El SMASS lleva más de 30 años en activo (desde la década de 1990) y ha registrado más de 20.000 avistamientos de animales varados hasta la fecha, con más de 200.000 muestras almacenadas en sus archivos. ¡Impresionante!

Los episodios de animales varados, a pesar de ser impactantes en términos visuales y empáticos, sobre todo los más graves, en los que decenas o incluso cientos de animales mueren en nuestras playas o acantilados rocosos, no sólo son imágenes trágicas, sino también importantes señales. Rebecca destacó el lado positivo de estos episodios. Es decir, debemos escuchar lo que nos dicen los cuerpos varados, ya que es esencial para proteger la salud de los océanos y construir una relación más sostenible con el mar. Como resultado de estas actividades llevadas a cabo durante décadas, las redes del Reino Unido poseen un archivo inmensamente valioso de muestras e información. Este archivo de muestras (también conocido como banco de bioespecímenes) nos permite descifrar muchas cuestiones sobre el comportamiento de los animales, dónde viven, qué factores afectan a su salud y, en muchos casos, saber cómo y por qué murieron. 

«Centinelas del mar»: evaluación del estado de salud de los océanos

Es fundamental prestar atención a lo que nos dicen los mamíferos marinos varados para proteger la salud de los océanos y construir una relación más sostenible con el mar. En el título de su ponencia, Rebecca incluyó el término «centinelas del mar». ¿Por qué? Porque estos animales reflejan los efectos combinados de la contaminación, el cambio climático, las actividades pesqueras y otras presiones derivadas de la actividad humana. 

Los datos sobre animales varados aportan información valiosa sobre cuestiones medioambientales de mayor alcance. Los cambios observados en el número o el tipo de especies registradas, o en los lugares donde se encuentran, pueden indicar cambios en las condiciones oceánicas, la propagación de enfermedades o el aumento de los daños causados por la actividad humana, como los casos de animales enredados en redes, el ruido submarino o la contaminación química. En algunos casos, los animales varados son los primeros en dar señales de alerta sobre problemas emergentes, como nuevas enfermedades o los efectos del calentamiento de los mares y océanos sobre la vida marina.

Factores ambientales que afectan a los sucesos de animales varados

El cambio climático se puede evaluar a través de las alteraciones en el estado de salud o la composición de la población que hayan sido desencadenadas por los cambios en el ecosistema. En estas últimas décadas, las temperaturas de la superficie del mar están aumentando en el Atlántico Norte. Como resultado, las temperaturas registradas en 2023 han sido entre 2 y 4 °C más elevadas que la media registrada entre 1981 y 2016. ¿Qué significa esto para los mamíferos marinos adaptados a vivir en un rango de temperaturas de 8-9 ºC? A causa del estrés térmico, la grasa corporal les mantiene calientes, y si necesitan refrescarse (especialmente cuando están activos), dedican menos energía a otros procesos biológicos, como la reproducción y el sistema inmunológico. El estrés térmico puede provocar una disminución de las presas o su migración a otras latitudes, lo que se traduce en una nutrición más pobre. Esto, a su vez, puede afectar a la reproducción y la supervivencia de las nuevas crías, y provocar una mayor mortalidad en condiciones extremas. El aumento de la temperatura del agua también puede ser un factor que favorezca la propagación de agentes patógenos y parásitos que afecten a la salud de los mamíferos. 

Rebecca destacó que los análisis de los tejidos obtenidos en las necropsias pueden servir para proporcionarnos información sobre la presencia de sustancias contaminantes, tales como plásticos, metales, contaminantes orgánicos persistentes y otros contaminantes emergentes, además de mostrar cómo se acumula la contaminación a través de la cadena alimentaria. Asimismo, resaltó que dicha información es importante para ayudar a evaluar si la producción actual o la gestión de residuos son sostenibles desde el punto de vista medioambiental. Los principales resultados obtenidos de los análisis nos muestran que existen graves repercusiones para la gestión de los contaminantes en el Reino Unido y refuerzan la necesidad de evitar que estos se introduzcan en el medio marino con el fin de garantizar que sus niveles sigan disminuyendo.

Otros tipos de interacción entre las actividades humanas y los mamíferos marinos son las capturas accidentales en redes de acuicultura submarina (como, por ejemplo, camarones, langostas y cangrejos, moluscos, etc.), las colisiones con barcos (interacción con barcos pesqueros y comerciales) y los traumatismos acústicos. Rebecca apuntó que todos estos análisis permiten a los responsables políticos identificar en qué casos la actividad humana sobrepasa los límites ecológicos. Siguiendo el consejo de la científica, algunas empresas acuícolas de Escocia cambiaron la forma de colocar las redes, lo que redujo considerablemente el impacto ecológico de las capturas accidentales de mamíferos marinos en las redes.

Lección aprendida

El concepto que engloba los incidentes de mamíferos marinos varados y el tipo de información que se puede obtener de ellos para aplicar medidas de conservación y mejora en la protección de los mamíferos marinos resulta útil para otras redes que operan en otras partes del mundo. Es una buena estrategia para comprender mejor lo que ocurre bajo la superficie de nuestros mares y conocer el estado de salud de los océanos.

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