La gobernanza compartida, clave para el futuro de la Eurociudad
El pasado 2 de julio, la Cité des Arts de Baiona acogió el Curso de Verano Transfronterizo «Institucionalización y gobernanza de la Eurociudad». La jornada fue organizada por la Eurociudad Vasca, el Euro-Institut Pyrénées y Globernance, con la colaboración de diversas universidades e instituciones. El programa abordó cuestiones como la gobernanza multinivel, la movilidad, la vivienda, las políticas lingüísticas y los retos de la metropolización transfronteriza, incorporando además experiencias de otros territorios europeos.
Juan José Álvarez Rubio, catedrático de Derecho Internacional Privado de la Universidad del País Vasco (EHU), destacó que el futuro de la Eurociudad pasa por consolidar una gobernanza compartida. Según explicó, la cooperación transfronteriza debe articularse en tres dimensiones: el marco institucional europeo, la cooperación jurídica y administrativa entre España y Francia y la participación activa de la ciudadanía. En este sentido, subrayó la necesidad de reforzar la pedagogía social para que la población perciba no solo el valor estratégico del proyecto transfronterizo, sino también su utilidad en la vida cotidiana.
Peio Abeberry, vicepresidente de Cooperación Transfronteriza, Europea e Internacional de la Communauté d'Agglomération Pays Basque (CAPB), afirmó que el marco de cooperación construido durante las últimas décadas permite abrir una nueva etapa. En su opinión, ha llegado el momento de pasar del conocimiento mutuo a la acción, impulsando proyectos conjuntos entre la Mancomunidad del País Vasco Norte, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el resto de instituciones, especialmente en ámbitos como la movilidad, la vivienda, el euskera, la cultura y el deporte.
Desde la perspectiva de la movilidad, Leire Aguirre, directora de Movilidad del Ayuntamiento de San Sebastián, señaló que el aumento de los desplazamientos transfronterizos hace necesaria una coordinación más estrecha entre administraciones. A su juicio, el desarrollo de la Eurociudad representa una oportunidad para avanzar hacia una movilidad más sostenible y para reforzar la planificación conjunta entre ambos lados de la frontera.
Por su parte, Eguzki Urteaga, profesor de Sociología de la EHU, explicó que el desarrollo de la Eurociudad Vasca no se ha visto condicionado únicamente por la asimetría institucional entre ambos Estados. A su juicio, el estancamiento registrado en los últimos años responde también a obstáculos como las diferencias lingüísticas, los cambios en los equipos dirigentes y el desconocimiento mutuo entre los territorios. No obstante, se mostró optimista respecto al futuro, al considerar que la creación de la Communauté d'Agglomération Pays Basque y la llegada de nuevos responsables políticos ofrecen una oportunidad para impulsar una nueva etapa de la cooperación transfronteriza.
En la jornada participaron también los miembros de la dirección del curso, Iker Goiria Etxebarria (Eurociudad Vasca Baiona-San Sebastián), Peio Abeberry (Communauté d'Agglomération Pays Basque – CAPB), Iker Nabaskues (EHU) y Mikel Cabello (Globernance), así como Philippe Zavoli (Université de Pau et des Pays de l'Adour), Aritz Romeo (Universidad Pública de Navarra), Eva Fernández (Bidasoa Activa), Iban Larrandabaru (Pyrene Euro-Institut), Dani Arbulu (Diputación Foral de Gipuzkoa), Fernando Nebreda (Oarsoaldea), Eguzki Urteaga (EHU), Fabien Duprez (CAPB), Sergio Javier Alzaga (Ayuntamiento de Irun), Nekane Arzallus (Ayuntamiento de San Sebastián), Maite Penacoba (Etorlur), Aizpea Otaegi Mitxelena (Ayuntamiento de Errenteria), Garbiñe Mendizabal (Diputación Foral de Gipuzkoa), Jean Rubio (Mission Opérationnelle Transfrontalière) y Jaum Feliu Torrent (Universidad de Girona), entre otros. Sus aportaciones pusieron de manifiesto la necesidad de abordar la gobernanza transfronteriza desde una perspectiva interdisciplinar, capaz de integrar la coordinación competencial, la ordenación del territorio y la armonización de las políticas públicas.
El curso dejó una conclusión clara: el futuro de la Eurociudad pasa por fortalecer una gobernanza compartida. Para ello, se consideró imprescindible consolidar las estructuras de cooperación institucional, profundizar en la coordinación de las políticas públicas y fomentar la participación ciudadana para garantizar la cohesión y el desarrollo integrado del espacio transfronterizo.